Corre el perro cazador tras su presa por el páramo, el sudor brota cautivo de su carrera aproximándose al cuerpo temeroso que le precede. Las fauces salivando pasión, energía y con los ojos inyectados de sangre.
Muerde a la presa cayendo y golpeándose contra el suelo mortalmente, una maldita piedra con un saliente que torna la victoria en derrota y la vida en muerte.
Corre la liebre con un rasguño que el tiempo cicatriza y su perseguidor olvida.
Alice Weidel (Afd): "No soy queer, sino que estoy casada con una mujer”
(ale)
-
Hizo esta declaración pública para distanciarse de la terminología de
género moderna y de la cultura "woke", argumentando que su relación y su
familia so...
Hace 1 día
Me gusta, en el mas puro estilo de Perikiyo, nada es lo que parece...
ResponderEliminarSaludos