Corre el perro cazador tras su presa por el páramo, el sudor brota cautivo de su carrera aproximándose al cuerpo temeroso que le precede. Las fauces salivando pasión, energía y con los ojos inyectados de sangre.
Muerde a la presa cayendo y golpeándose contra el suelo mortalmente, una maldita piedra con un saliente que torna la victoria en derrota y la vida en muerte.
Corre la liebre con un rasguño que el tiempo cicatriza y su perseguidor olvida.
El PSOE pide a Europa lo que rechaza en España: aire a los fondos buitre
para que sigan comprando vivienda
-
El ingreso en prisión de José Luis Ábalos es una bomba para el Gobierno,
pero este jueves ayudó a ensordecer una decisión que de haberse producido
en otr...
Hace 24 minutos
Me gusta, en el mas puro estilo de Perikiyo, nada es lo que parece...
ResponderEliminarSaludos