Corre el perro cazador tras su presa por el páramo, el sudor brota cautivo de su carrera aproximándose al cuerpo temeroso que le precede. Las fauces salivando pasión, energía y con los ojos inyectados de sangre.
Muerde a la presa cayendo y golpeándose contra el suelo mortalmente, una maldita piedra con un saliente que torna la victoria en derrota y la vida en muerte.
Corre la liebre con un rasguño que el tiempo cicatriza y su perseguidor olvida.
Turistas israelíes agreden en Brasil a una mujer que lleva bandera
palestina y los echan 'a patadas'
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En una manifestación propalestina en las inmediaciones de una playa en
Brasil, una mujer que llevaba una bandera de Palestina supuestamente fue
agredida ...
Hace 2 horas
Me gusta, en el mas puro estilo de Perikiyo, nada es lo que parece...
ResponderEliminarSaludos