Con este amargor tan extraño me fui a la cama después de una tremenda cogorza, abrí los ojos y desnudo miré la tensión que entre las piernas sentía. Una suave mano emergió de entre las sabanas y acarició mi sexo suavemente. Unos ojos extraños se fijaron en los míos lascivamente. ¡Suéltame! ¡Tócate el tuyo cerdo! Continuó frotando y ahora miro el mundo de otro modo. Besos.
Alice Weidel (Afd): "No soy queer, sino que estoy casada con una mujer”
(ale)
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Hizo esta declaración pública para distanciarse de la terminología de
género moderna y de la cultura "woke", argumentando que su relación y su
familia so...
Hace 1 día
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