Con este amargor tan extraño me fui a la cama después de una tremenda cogorza, abrí los ojos y desnudo miré la tensión que entre las piernas sentía. Una suave mano emergió de entre las sabanas y acarició mi sexo suavemente. Unos ojos extraños se fijaron en los míos lascivamente. ¡Suéltame! ¡Tócate el tuyo cerdo! Continuó frotando y ahora miro el mundo de otro modo. Besos.
Turistas israelíes agreden en Brasil a una mujer que lleva bandera
palestina y los echan 'a patadas'
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En una manifestación propalestina en las inmediaciones de una playa en
Brasil, una mujer que llevaba una bandera de Palestina supuestamente fue
agredida ...
Hace 2 horas
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