Corre el perro cazador tras su presa por el páramo, el sudor brota cautivo de su carrera aproximándose al cuerpo temeroso que le precede. Las fauces salivando pasión, energía y con los ojos inyectados de sangre.
Muerde a la presa cayendo y golpeándose contra el suelo mortalmente, una maldita piedra con un saliente que torna la victoria en derrota y la vida en muerte.
Corre la liebre con un rasguño que el tiempo cicatriza y su perseguidor olvida.
Voy a intentar ser correcto: Javier Tebas Medrano
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Hoy lancé una nueva campaña para un evento, y resulta que se ha ido TODO al
traste por culpa de LaLiga. Lo cierto es que soy cliente de CloudFlare
desde ...
Hace 18 horas
Me gusta, en el mas puro estilo de Perikiyo, nada es lo que parece...
ResponderEliminarSaludos