Todo el mundo sabía que era una mujer bala cuando llegó por primera vez al hospicio, esa tarde cogió el cigarrillo y lo encendió en la penumbra, el faro de su llama alertó a su compañero que con sigilo se adentró en el dormitorio. Encerró a los niños antes de su hora y muy en contra de las ordenanzas del olvidado centro. Temerosos y amedrentados aguardaron inmóviles bajo las mantas. Mientras en una habitación cercana una bandeja de bombones, cigarrillos y dos copas de cava apenas se sostenían sobre unas pequeñas manos que lloraban junto a un amoroso lecho repleto de pasión.
Voy a intentar ser correcto: Javier Tebas Medrano
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Hoy lancé una nueva campaña para un evento, y resulta que se ha ido TODO al
traste por culpa de LaLiga. Lo cierto es que soy cliente de CloudFlare
desde ...
Hace 18 horas
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